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CONTROL EN LA RED

Gracias a google analytics puedo saber cuántas personas han visitado mi sitio, cuántas páginas ven, desde qué ciudad del mundo y desde qué página anterior, y puedo saber a qué empresa están conectados. Y puedo saber muchas más cosas que ni entiendo lo que significan. Leolo, en una semana: 175 visitas, que han visitado 820 páginas (4,69 páginas por visita de media). Por días, 40 el jueves, 15 el domingo, con un porcentaje de usuarios nuevos entre el 12% del viernes y el 42% del lunes. Hay un 81% de visitantes españoles, un 5% de brasileños, un 4% de norteamericanos, el mismo porcentaje de ingleses. Hay visitantes de Dubai, la India, Lubjiana, Bucarest, Rennes, Oxford, Memphis, Wichita, Toronto, Montevideo, Caracas….Y en España, hasta de Cortijada- Dehesa del Calvario y, por supuesto, del Rincón de la Victoria. Si cosas así las puedo saber yo, qué no podrán saber la policía y google-Dios. Teclead lo que os plazca, pero sabed que, en la intimidad de vuestras casas, dejáis huellas fluoresc...

FEMINISMO PRÁCTICO

- Profe, necesito cambiarme. Me llegó ayer la regla y me puse el tampón cuando salimos del hotel. - No te preocupes que le pregunto a la guía dónde hay un servicio por aquí cerca. - Yo también. - Y yo. A una de mis compañeras, la escena no le pasó desapercibida. Y me dijo: - ¿Te das cuenta? Un problema de menstruación ¡y te lo plantean a ti! Es increible cómo se sigue manteniendo el machismo de siempre. A mí sí me parecía increible. Lo que no me parecía era machismo (pero, claro, qué voy a saber yo). Las alumnas (cuatro) fueron entrando al café y yo las esperé en la plaza porque sabía llegar al sitio donde la guía me había dicho que podíamos reincorporarnos al grupo. Mientras íbamos hacia los demás les dije: - Deberíais hacer un poco más de caso a las profesoras. - Ya, pero es que los problemas nos los resuelves tú. No sé si las alumnas iban a seguir mi consejo porque las profesoras, por su parte, tomaron la iniciativa, reunieron a las alumnas y les explicaron cómo debían menstruar. A...

JOHN CARLIN

Si alguien es sensato hablando de fútbol no hay más que hablar, estamos ante alguien sensato. Y los artículos de John Carlin sobre fútbol son una gozada. Y no conozco a nadie que no disfrutara con su serie de artículos sobre Islandia (escribí Finlandia, lo siento), en El Pais de verano del año pasado. Además es la única persona que conozco a la que he oído defender mi opinión sobre los atentados terroristas: ni una concesión de libertades en nombre de esa amenaza. Es mejor considerarlos accidentes políticos que cambiar la política por esos accidentes. Los dos preferimos correr el riesgo de estallar en un avión que vernos obligados a hacer como que creemos que es normal enseñarle los calcetines al segurata del aeropuerto. Yo esto no se lo cuento a nadie, pero él lo dijo en la radio cuando lo de la reducción del tamaño de los recipientes para líquidos que se permiten transportar en los aviones (con otras palabras, porque estaba muy enfadado) y nadie le entendía. Hasta tal punto es una b...

PLANTILLA ABERTZALE

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Don't y yo dedicamos uno de nuestros viajes cutres de verano a conocer el País Vasco profundo. Pasamos por aldeas muy limpias de cuyos ayuntamientos e iglesias colgaban grandes retratos en blanco y negro que no eran, precisamente, de santos reconocidos. Con un sofisticado sentido de la narración, dejamos para el final la plaza fuerte batasunera de Hernani. Allí, rodeados de una gente amable, nos ocurrieron cosas. Para empezar, una duda planteada a un vecino cualquiera nos acabó conduciendo hasta un concejal gordo, cordial, en camiseta, que estaba con los colegas en una terraza. Fue él quién nos recomendó donde dormir, con tan buena suerte, para don't, que pudo hacerlo en una habitación sin ventanas, llámalo zulo, lo cual, en Hernani, es una ambrosía. Tras abandonar la herricotaberna, donde la decoración eran huchas y ampliaciones de fotocopiadora de retratos más o menos formales de chicos más o menos jóvenes, nos sentamos en una plaza, con vistas al frontón, a tomar una cervez...

COCIDO

El cocido es un plato ideológico, todo él contaminado de cerdo. Los garbanzos y la berza se cuecen con la carne y el chorizo. Así nadie puede comer las verduras y las legumbres sin comer cochino. Por eso el cocido fue un método muy eficaz para detectar judios y musulmanes. Un plato que los cristianos comían con ahinco, no fuera a a ser que les tomaran por otros. Al escribir esto me pregunto si acaso sería de cocido el caldo del famoso dicho: no quieres caldo, toma dos tazas. Muestro mi extrañeza porque antes de unas elecciones de lo que más se hable sea de listas contaminadas. No voy mucho más allá de la extrañeza porque es un asunto del que no estoy muy enterado. Nadie lo explica, todo el mundo lo da por supuesto. Impedir que cierta gente se presente a unas elecciones no resulta, por lo que se ve, un tema discutible. Yo, ante esto, recuerdo lo que me contó don Felipe, en alguno de los viajes a Salamanca: en su pueblo, en los años 40, el cocido lo comían a diario.

DÍA DEL TRABAJO

Ayer oí sonar una banda de gaitas y pensé: visita de los príncipes. Luego me acordé de que no podía ser porque acababa de nacer la niña. Miré por la ventana y vi a la banda en formación, con sus trajes regionales. Detrás de las tres filas de cuatro gaiteros, marcaba el ritmo, con un tambor enorme (de esos que se sostienen en vertical), una mujer vestida de un negro riguroso, antiguo, pastoril. En fin, que la banda de gaiteros avanzaba muy seria, uniformada y marcial. Un poco detrás, cerrando la marcha, mirando a derecha y a izquierda, caminaba otra mujer, más baja, más gruesa, más indolente, tocada con una gorra roja de plástico y con una banderola apoyada sobre el hombro. Esta mañana, durante el desayuno, oí en la radio el sonido de algunas de las manifestaciones de ayer. Los más radicales, en Gijón, cantaban sin la más mínima convicción: -se va a acabar, se va a acabar la dictadura empresarial. Son los mismos que hace bien poco pedían inversiones. Con mucho más vigor. Lo obvio es q...

AUTONOSUYAS

Sentados alrededor de mesas bien regadas, y hasta en ocasiones elegantes, los viejos amigos, chicos listos, o muy listos, gente educada, laica, tolerante, todos los cuales viven mejor, o mucho mejor, de lo que vivían, y han adquirido, en una primera madurez, un conocimiento de los entresijos de las cosas y las decisiones, por participar ya en ellas, o por atentos e informados, presuponen, al hablar, muchas cosas y, sorprendentemente, entre ellas, un cierto hartazgo de las autonomías, de las que lo que se cuenta es el despilfarro administrativo y la suma de dislates folklóricos, con o sin traje regional. Y da la sensación de que todo eso, la naturalidad en los restaurantes y la crítica de las autonomías, formara parte de una misma profunda corriente de fondo, de la que la primera está bien canalizada socialmente, pero de la que la segunda necesita quien la catalice.