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Mostrando entradas de enero 8, 2007

RADIO MARÍA

El libro de instrucciones de la radio de nuestro coche ocupa la mitad de páginas que las instrucciones del coche entero. Allí, en algún lugar, se explica cómo oír la misma cadena aunque cambie la emisora. No hemos llegado tan lejos en nuestras averiguaciones y cada vez que el sonido se va perdiendo cambiamos a mano. Entonces, sí o sí, aparece Radio María. Radio María nos muestra la existencia de una potente red de emisoras, de otros gustos y de otros mensajes. Es, en la radio, como el zapeo de la tele, esa opción rápida donde te enteras de que Gran Hermano aún existe. Apréciese la metáfora, porque es redonda. Al parecer, Radio María ha sido el motor de la llegada al poder de los gemelos Zaczynski. Una COPE polaca y eficaz que, en lugar de quedarse en el calentón, llega al orgasmo. La COPE no la he oído casi nunca, pues sus contenidos, por simpáticos, acaban alcanzándote. Por contra, en los brevísimos pero múltiples momentos en que he oído Radio María, no he adivinado más gracia que

INDIGENISMO

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Txeroki desempolvó el hacha de guerra y murieron dos indios. Parece de película pero es de verdad, doblemente. Indios de verdad y muertos de verdad. Txeroki no es un nombre auténtico, es sólo un apodo. El nuevo jefe militar de ETA se llama realmente Garoitz Aspiazu. Él esto ya lo sabe y por este lado no se le pilla. Siendo el nombre falso, lo real de Txeroki es su causa: lucha por la liberación de un pueblo oprimido. No está bien llamar indios a los ecuatorianos que murieron en la T4, porque en Ecuador las nacionalidades indígenas amerindias son sólo el 25% de la población y es posible que esos dos muchachos estuvieran, más bien, en el mayoritario grupo de los mestizos. Ser de pura raza, como Txeroki, es cosa de unos pocos escogidos. La cosa es que los mestizos que murieron tenían nombres menos indígenas que Txeroki. Ni tan siquiera se llamaban Garoitz, sino Carlos Alonso y Diego Armando. Tenían, eso si, algo a su favor: disfrutaban de la independencia de España desde 1822. Satisfecho